RESUMEN:
En momentos en que los mercados internos están contraídos y que estamos abriendo nuestras fronteras al ALCA, las empresas para sobrevivir tienen que utilizar una herramienta como el Diseño para agregar valor a sus productos y diferenciarse con respecto a la competencia.
En momentos en que los mercados internos están contraídos y que estamos abriendo nuestras fronteras al ALCA, las empresas para sobrevivir tienen que utilizar una herramienta como el Diseño para agregar valor a sus productos y diferenciarse con respecto a la competencia.
TEXTO:
En nuestro país en el ámbito empresarial es todavía un misterio el tema del Diseño; como se dice vulgarmente, muchos empresarios no saben como se come eso. En comparación, desde hace ya varios años, en los países llamados desarrollados, los empresarios entendieron que en el Diseño está su factor de competitividad, como bien lo sintetizaba esta frase del antiguo CEO de Sony: “En Sony suponemos que todos los productos de nuestros competidores tendrán, básicamente, la misma tecnología, el mismo precio, el mismo desempeño, las mismas características. En el mercado, es el diseño lo único que diferencia un producto de otro.”
Este artículo va dirigido entonces a aquellos empresarios que aún ven al Diseño como un gasto y no como una inversión, y que consideran que se logra más copiando productos extranjeros, sin siquiera realizar ningún tipo de reingeniería, buscando ser competitivos únicamente por precio y calidad, batalla que ya perdimos con los chinos desde hace más de una década.
Pero ¿en qué áreas interviene el Diseño para que podamos explicar como aplicarlo? Pues bien, en todas las áreas de la empresa. De forma transversal, partiendo del mercado, pasando por el área comercial y de ventas, de desarrollo, de producción, de procesos, de proveedores, de despacho, transporte y distribución, mercadeo y punto de venta, sin olvidar el impacto y manejo que se le debe dar desde el área administrativa y financiera. Es notorio ver como la mayoría de nuestras empresas colombianas no incluyen dentro de su programación y presupuestos anuales recursos de inversión en innovación y desarrollo de nuevos productos y servicios, siendo ello el soporte obligatorio para poder competir en los actuales mercados y a su vez el punto de partida para iniciar el proceso de contratación o subcontratación de servicios de Diseño.
Una forma sencilla de hacer entender a un empresario como implementar una estrategia de Diseño en su empresa es sintetizándola en las siguientes cuatro áreas: Diseño de imagen corporativa, Diseño o rediseño de producto, Diseño de procesos productivos y Diseño de empaques y embalajes. Este esquema fue implementado por el Programa Nacional de Diseño del Ministerio de Comercio, Industria y Mercados, y se encuentra actualmente en ejecución bajo esos lineamientos en las principales Cámaras de Comercio del país, donde se presta asesoría en Diseño a las Pymes inscritas dentro del programa. Por lo tanto, cuando una empresa desarrolla cada una de estas áreas, logra actualizar y posicionar su nueva imagen, desarrollar nuevos productos para diversificar su producción y oferta, mejorar sus puestos de trabajo y distribución física y por ende la productividad en todos sus procesos, y finalmente agregar valor a sus productos por medio de empaques y embalajes desarrollados para el mercado de exportación. Sobre este último tema, de empaques y embalajes, vale la pena detenerse y ampliarlo, como ejemplo, para mostrar las bondades de invertir recursos en Diseño.
Todos hemos comprado alguna vez un electrodoméstico. En efecto, si observamos cualquier punto de venta, podemos constatar que la competencia tecnológica es realmente grande en este segmento. Sin embargo esta competencia no es solamente tecnológica, sino visual, en donde diseñadores industriales y gráficos han trabajado interdisciplinariamente con mercadotecnistas e ingenieros industriales, para optimizar los productos, los empaques y embalajes a las nuevas demandas del mercado, ya que hoy en día solo con funcionalidad, calidad, Diseño y valor agregado, podemos ser competitivos frente a los productos de otras empresas.
Es importante anotar que para el desarrollo de empaques y embalajes se deben tener en cuenta aspectos tales como: materiales (vidrio, cartón, papel, plásticos, metal y materiales compuestos), mercadotecnia y terminados (estrategias corporativas, de marca y de color), sistemas de impresión y etiquetado, aspectos complementarios (código de barras, llenado y envasado, tapas y cierres), realizar pruebas de resistencia, almacenaje y transporte, y por último el tema medio ambiental o de reciclaje. Todos estos aspectos están en capacidad de manejarlos los diseñadores profesionales.
Es muy normal encontrar en nuestro medio, que las empresas despachen algunos productos dentro de los mismos embalajes donde reciben partes y piezas de sus proveedores, buscando reducir costos, sacrificando imagen y seriedad de la compañía. Este esquema probablemente ha funcionado a nivel local, pero si la empresa tiene proyectado exportar, hay que establecer correctivos en esa área, cumpliendo con la normativa y la legislación mundial, ya que el cliente internacional entiende que el empaque y embalaje no es una inversión superflua, sino una garantía de calidad del producto adquirido.
Por lo tanto, no se debe caer en el olvido que desde la etapa de desarrollo de un producto hasta el envío al cliente o consumidor final, el empaque no solo debe satisfacer la necesidad de contener, proteger, conservar y distribuir mercancías, sino servir como valor agregado al esquema de comercialización que lo utiliza, como elemento de mercadeo y posicionamiento de marca, así como prever que su reutilización posterior o destrucción no atente contra el medio ambiente. Hay que ser consciente como empresario, y no solo pensar en el producto terminado que sale de nuestra bodega, sino solicitar el mismo esquema a sus proveedores de partes, piezas y componentes, y visualizar el tema de manera integral, como cadena productiva y sostenible.
En nuestro país existen asesores idóneos para realizar las labores de Diseño industrial y gráfico (se tiene un estimativo que hay más de 12.000 profesionales en el mercado), así como centros tecnológicos y de consultoría, entre otros, pero hay que entender que estos servicios cuestan, y que su beneficio y su rentabilidad pueden ser relativamente inmediatos si se enfocan bajo un esquema inversión en consultoría y acompañamiento serio. Actualmente, por ejemplo, las principales Cámaras de Comercio del país cuentan dentro del sus Departamentos de Desarrollo Empresarial con el Programa Nacional de Diseño, que ofrece los servicios de consultoría en las áreas de Diseño anteriormente expuestas. Pero en definitiva, todo depende de la visión y voluntad gerencial de iniciar e invertir en una estrategia de Diseño, para convertirla a mediano plazo en política y filosofía de la organización. Como ejemplo, algunas empresas europeas han establecido dentro de su política, el invertir hasta el 30% de sus utilidades en Diseño y desarrollo de nuevos productos, logrando posicionarse a la vanguardia del mercado y de esta forma evitar desaparecer. Desde un punto estrictamente económico, el Diseño vende, pero no hay que imputarle toda la responsabilidad, ya que hoy en día sabemos que hay que primero conocer las necesidades del consumidor y su mercado objetivo, así como con los requisitos tecnológicos, de calidad, de mejoramiento continuo, de justo a tiempo, de servicio postventa, etc., que son aspectos necesarios y complementarios al proceso de inserción del Diseño.
Desde mi punto de vista, la apertura de mercados es necesaria, pero hay que prepararse, y no solamente visitando ferias y exposiciones internacionales con el objetivo de calcar o copiar productos, ya que de esta forma siempre se estará detrás de la competencia. Hay que prever que en algún lugar del continente ya existe una empresa que probablemente está realizando los mismos productos, con buena calidad y precio muy similares a los nuestros. Por lo tanto la única salida es diferenciarse, y para ello el Diseño es la herramienta adecuada a la cual hay que invertirle recursos.
Mientras en el sector empresarial y público no se le dé la importancia que se le debe dar al desarrollo, impulso y fortalecimiento del Diseño y sus aplicaciones empresariales, con apoyo en créditos e incentivos de inversión realmente importantes, será inútil insistir en un proceso de internacionalización claro y equitativo; en el proceso de apertura de nuestras fronteras que se aproxima con el ALCA, si no nos preparamos rápidamente, veremos como nuestros productos serán suplantados lentamente por productos mejicanos y americanos que no solo por su precio sino por su Diseño llevaran a nuestras empresas al cierre.
Por lo tanto, si usted es un empresario de decisiones estratégicas, es el momento de visualizar que en el Diseño está el salvavidas de su situación actual, y debe plantearse la siguiente pregunta: “Si son mis productos y empaques los que representan y posicionan mi compañía ante los clientes… ¿hace cuánto tiempo no invierto recursos en ellos?”.
PALABRAS CLAVE:
Diferenciar, diversificar, invertir, agregar valor, prepararse, sobrevivir, herramienta, asesorarse, satisfacer necesidades.
Este artículo va dirigido entonces a aquellos empresarios que aún ven al Diseño como un gasto y no como una inversión, y que consideran que se logra más copiando productos extranjeros, sin siquiera realizar ningún tipo de reingeniería, buscando ser competitivos únicamente por precio y calidad, batalla que ya perdimos con los chinos desde hace más de una década.
Pero ¿en qué áreas interviene el Diseño para que podamos explicar como aplicarlo? Pues bien, en todas las áreas de la empresa. De forma transversal, partiendo del mercado, pasando por el área comercial y de ventas, de desarrollo, de producción, de procesos, de proveedores, de despacho, transporte y distribución, mercadeo y punto de venta, sin olvidar el impacto y manejo que se le debe dar desde el área administrativa y financiera. Es notorio ver como la mayoría de nuestras empresas colombianas no incluyen dentro de su programación y presupuestos anuales recursos de inversión en innovación y desarrollo de nuevos productos y servicios, siendo ello el soporte obligatorio para poder competir en los actuales mercados y a su vez el punto de partida para iniciar el proceso de contratación o subcontratación de servicios de Diseño.
Una forma sencilla de hacer entender a un empresario como implementar una estrategia de Diseño en su empresa es sintetizándola en las siguientes cuatro áreas: Diseño de imagen corporativa, Diseño o rediseño de producto, Diseño de procesos productivos y Diseño de empaques y embalajes. Este esquema fue implementado por el Programa Nacional de Diseño del Ministerio de Comercio, Industria y Mercados, y se encuentra actualmente en ejecución bajo esos lineamientos en las principales Cámaras de Comercio del país, donde se presta asesoría en Diseño a las Pymes inscritas dentro del programa. Por lo tanto, cuando una empresa desarrolla cada una de estas áreas, logra actualizar y posicionar su nueva imagen, desarrollar nuevos productos para diversificar su producción y oferta, mejorar sus puestos de trabajo y distribución física y por ende la productividad en todos sus procesos, y finalmente agregar valor a sus productos por medio de empaques y embalajes desarrollados para el mercado de exportación. Sobre este último tema, de empaques y embalajes, vale la pena detenerse y ampliarlo, como ejemplo, para mostrar las bondades de invertir recursos en Diseño.
Todos hemos comprado alguna vez un electrodoméstico. En efecto, si observamos cualquier punto de venta, podemos constatar que la competencia tecnológica es realmente grande en este segmento. Sin embargo esta competencia no es solamente tecnológica, sino visual, en donde diseñadores industriales y gráficos han trabajado interdisciplinariamente con mercadotecnistas e ingenieros industriales, para optimizar los productos, los empaques y embalajes a las nuevas demandas del mercado, ya que hoy en día solo con funcionalidad, calidad, Diseño y valor agregado, podemos ser competitivos frente a los productos de otras empresas.
Es importante anotar que para el desarrollo de empaques y embalajes se deben tener en cuenta aspectos tales como: materiales (vidrio, cartón, papel, plásticos, metal y materiales compuestos), mercadotecnia y terminados (estrategias corporativas, de marca y de color), sistemas de impresión y etiquetado, aspectos complementarios (código de barras, llenado y envasado, tapas y cierres), realizar pruebas de resistencia, almacenaje y transporte, y por último el tema medio ambiental o de reciclaje. Todos estos aspectos están en capacidad de manejarlos los diseñadores profesionales.
Es muy normal encontrar en nuestro medio, que las empresas despachen algunos productos dentro de los mismos embalajes donde reciben partes y piezas de sus proveedores, buscando reducir costos, sacrificando imagen y seriedad de la compañía. Este esquema probablemente ha funcionado a nivel local, pero si la empresa tiene proyectado exportar, hay que establecer correctivos en esa área, cumpliendo con la normativa y la legislación mundial, ya que el cliente internacional entiende que el empaque y embalaje no es una inversión superflua, sino una garantía de calidad del producto adquirido.
Por lo tanto, no se debe caer en el olvido que desde la etapa de desarrollo de un producto hasta el envío al cliente o consumidor final, el empaque no solo debe satisfacer la necesidad de contener, proteger, conservar y distribuir mercancías, sino servir como valor agregado al esquema de comercialización que lo utiliza, como elemento de mercadeo y posicionamiento de marca, así como prever que su reutilización posterior o destrucción no atente contra el medio ambiente. Hay que ser consciente como empresario, y no solo pensar en el producto terminado que sale de nuestra bodega, sino solicitar el mismo esquema a sus proveedores de partes, piezas y componentes, y visualizar el tema de manera integral, como cadena productiva y sostenible.
En nuestro país existen asesores idóneos para realizar las labores de Diseño industrial y gráfico (se tiene un estimativo que hay más de 12.000 profesionales en el mercado), así como centros tecnológicos y de consultoría, entre otros, pero hay que entender que estos servicios cuestan, y que su beneficio y su rentabilidad pueden ser relativamente inmediatos si se enfocan bajo un esquema inversión en consultoría y acompañamiento serio. Actualmente, por ejemplo, las principales Cámaras de Comercio del país cuentan dentro del sus Departamentos de Desarrollo Empresarial con el Programa Nacional de Diseño, que ofrece los servicios de consultoría en las áreas de Diseño anteriormente expuestas. Pero en definitiva, todo depende de la visión y voluntad gerencial de iniciar e invertir en una estrategia de Diseño, para convertirla a mediano plazo en política y filosofía de la organización. Como ejemplo, algunas empresas europeas han establecido dentro de su política, el invertir hasta el 30% de sus utilidades en Diseño y desarrollo de nuevos productos, logrando posicionarse a la vanguardia del mercado y de esta forma evitar desaparecer. Desde un punto estrictamente económico, el Diseño vende, pero no hay que imputarle toda la responsabilidad, ya que hoy en día sabemos que hay que primero conocer las necesidades del consumidor y su mercado objetivo, así como con los requisitos tecnológicos, de calidad, de mejoramiento continuo, de justo a tiempo, de servicio postventa, etc., que son aspectos necesarios y complementarios al proceso de inserción del Diseño.
Desde mi punto de vista, la apertura de mercados es necesaria, pero hay que prepararse, y no solamente visitando ferias y exposiciones internacionales con el objetivo de calcar o copiar productos, ya que de esta forma siempre se estará detrás de la competencia. Hay que prever que en algún lugar del continente ya existe una empresa que probablemente está realizando los mismos productos, con buena calidad y precio muy similares a los nuestros. Por lo tanto la única salida es diferenciarse, y para ello el Diseño es la herramienta adecuada a la cual hay que invertirle recursos.
Mientras en el sector empresarial y público no se le dé la importancia que se le debe dar al desarrollo, impulso y fortalecimiento del Diseño y sus aplicaciones empresariales, con apoyo en créditos e incentivos de inversión realmente importantes, será inútil insistir en un proceso de internacionalización claro y equitativo; en el proceso de apertura de nuestras fronteras que se aproxima con el ALCA, si no nos preparamos rápidamente, veremos como nuestros productos serán suplantados lentamente por productos mejicanos y americanos que no solo por su precio sino por su Diseño llevaran a nuestras empresas al cierre.
Por lo tanto, si usted es un empresario de decisiones estratégicas, es el momento de visualizar que en el Diseño está el salvavidas de su situación actual, y debe plantearse la siguiente pregunta: “Si son mis productos y empaques los que representan y posicionan mi compañía ante los clientes… ¿hace cuánto tiempo no invierto recursos en ellos?”.
PALABRAS CLAVE:
Diferenciar, diversificar, invertir, agregar valor, prepararse, sobrevivir, herramienta, asesorarse, satisfacer necesidades.
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